EN DEUDA CON LA EQUIDAD Y DERECHOS DE LAS MUJERES

MADRID, España, 7 de marzo

El mundo se prepara para celebrar el Día Internacional de la Mujer con una movilización global sin precedentes, animada por el cansancio ante la lentitud de avances para lograr la igualdad real con los hombres y el aliento de movimientos femeninos surgidos contra el acoso.
La brecha salarial, la violencia de género o el acoso sexual siguen lastrando a las mujeres en todo el planeta, algo que se visibilizará en protestas, grandes marchas e incluso huelgas generales, especialmente en el mundo occidental.
“Si nosotras paramos, se para el mundo”, es el lema que inspira la jornada de huelga general y feminista que se convoca en España, por primera vez, y en otros países europeos como Francia e Italia.
Un foco importante de las reivindicaciones estará en Estados Unidos, cuna del movimiento global “Me Too”, en contra del acoso sexual en el cine, y donde las mujeres ya marcharon en grandes números en contra de la misoginia que ven en Donald Trump.
“Es un movimiento transformador, liberador y poderoso”, recalcan expertas del Grupo de Trabajo sobre la discriminación contra la Mujer en la Ley y la Práctica de la ONU.
La organización femenina Women’s March, que el pasado enero sacó a millones de mujeres a la calle en contra del presidente de EE.UU., llamó a hacer del 8 de Marzo un día de movilización en el que anima a vestir de rojo.
A nivel global, uno de los principales factores de la desigualdad es la brecha salarial: las mujeres ganan de media un 23 % menos que los hombres, algo que para Naciones Unidas constituye “el mayor robo de la historia”.
“No hay un solo país, ni un solo sector en el que las mujeres ganen los mismos salarios que los hombres”, según dijo a Efe la asesora de ONU Mujeres Anuradha Seth.
Las diferencias entre países, sin embargo, son importantes. Entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hay algunos con una diferencia menor al 5 %, como Costa Rica o Luxemburgo, y otros con hasta el 36 %, como Corea del Sur.
El progreso salarial es, de momento, muy lento: las mujeres necesitarán más de 70 años para conseguir los mismos salarios que los hombres en todo el mundo, advierte la ONU.
La desazón por estas perspectivas ha llevado a algunas mujeres con poder a presionar para avanzar en la igualdad, con acciones como la de la corresponsal en China de la BBC, Carrie Gracie, que ha encendido el debate público en Reino Unido tras denunciar que era peor pagada que sus colegas masculinos con el mismo rango.
La desigualdad económica y política es también común en Latinoamérica, donde el problema más acuciante es la violencia machista, con cotas muy superiores a las de otras latitudes.
Perú es el tercer país del mundo con mayor incidencia en violencia contra la mujer; en México, unas siete mujeres son asesinadas al día; en Venezuela, el feminicidio es ya la segunda causa de muertes violentas.
El acoso sexual continúa siendo una amenaza muy extendida para la mujer árabe, en una sociedad que, en muchos casos, oprime y silencia estas denuncias y culpa a las víctimas.
De hecho, el Día de la Mujer no figura en rojo en el calendario de estos países, que apenas han legislado en favor de los derechos femeninos, a excepción de Túnez, considerado el país más igualitario en la región.
Camboya es el único país del Sudeste Asiático donde el Día de la Mujer está declarado festivo nacional. Abusos sexuales y violencia doméstica son consecuencia de una mentalidad machista prevalente en países como Tailandia, dice a Efe el director de la Fundación para el Progreso de Hombres y Mujeres, Jaded Chouwilai.
Tampoco se esperan grandes movilizaciones en África Subsahariana, donde las mujeres asumen la violencia como algo cotidiano en sus hogares, cuando no la padecen a gran escala como un instrumento de guerra en numerosos conflictos.
Simposios y conferencias se celebran esta semana en países como Uganda o Nigeria, orientados especialmente a concienciar a las niñas en su derecho a la igualdad y dejar de soportar, como sus madres, una brecha salarial media del 31 %, según la OCDE.
Entretanto, la figura de la mujer tiene cada vez más peso en las sociedades actuales y uno de los retos que enfrenta la Iglesia católica es escuchar cada vez más sus opiniones y permitirles participar activamente en el análisis de cuestiones como puede ser el sacerdocio femenino.
Esta es la reivindicación que ha realizado hoy un grupo de mujeres católicas en Roma en un encuentro organizado por la asociación “Voces de fe”, de la que forman parte mujeres de todo el mundo y que este jueves ofrecerán una conferencia para hacerse oír en la capital italiana.
“El mundo está cambiando y las mujeres están hablando alto. Tenemos que trabajar para que la Iglesia católica escuche sus voces y que estas participen en cuestiones que no se están observando”, apuntó la directora general de esta asociación, Chantal Götz.
Las empresas francesas de más de 50 empleados tendrán un plazo de tres años para establecer la igualdad salarial entre hombres y mujeres, tras el cual, a partir de 2022, serán sancionadas si persisten las brechas salariales “injustificadas”.
El Gobierno francés anunció hoy esta medida, que castigará con multas de hasta el 1 % de la masa salarial a las compañías que persistan en esta práctica de discriminación.
El primer ministro, Édouard Philippe, presentó hoy a los agentes sociales esta medida que será incluida en la ley de reforma social que se aprobará a finales de abril.
El Ejecutivo calcula que, a día de hoy, a puesto de trabajo y edad idénticos, la brecha salarial entre hombres y mujeres se sitúa en el 9 % en Francia.
Las inequidades entre hombres y mujeres subsisten en el mundo laboral y en el caso de los salarios, llegan al 20%, indicó este miércoles un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La inequidad también se mantiene en el acceso al empleo, e incluso podría agravarse en los próximos años, explica la OIT.
“La principal conclusión es que las mujeres tienen muchas menos posibilidades de acceder al mercado del trabajo” en el mundo. El reporte destaca que por cada 16 trabajadores, solamente 6 son mujeres.
El estudio, que abarca países desarrollados, emergentes y en desarrollo, arroja que en promedio las mujeres ganan 20% menos que sus colegas masculinos.
El informe muestra además “que no solamente las mujeres tienen menos oportunidades de participar del mercado laboral, sino que cuando lo hacen enfrentan mayores riesgos de ser despedidas”.
La diferencia de acceso al empleo se ha reducido en los países desarrollados y en desarrollo, pero aumenta en los emergentes.
El acoso sexual continúa siendo una amenaza muy extendida para la mujer árabe, en una sociedad en la que, en muchos casos, oprime y silencia estas denuncia, y culpa a las víctimas.
El miedo a denunciar está latente en varios países de Oriente Medio, en los que las mujeres temen el repudio incluso de su propia familia algo que está especialmente acentuado en entornos rurales, pero que también ocurre en las ciudades.
Es el caso de una de las participantes de un estudio sobre el acoso realizado en Irak por la ONG Desarrollar las Capacidades de la Mujer, a la que, en su primer día de trabajo, su jefe intentó tocar.
Según un estudio, elaborado el año pasado sobre una muestra de 300 mujeres de diferentes edades y cargos, el 80 % de ellas habían sufrido acoso o agresiones sexuales.
El año pasado solo se registraron cuatro denuncias por acoso sexual en Bagdad, ciudad de seis millones de habitantes, según el juez Ali al Yaburi.
No lejos de esta realidad se encuentra Arabia Saudita, a pesar de haber otorgado derechos incipientes a las mujeres desde el año pasado, a raíz del nombramiento del heredero al trono, Mohamed bin Salman.
En ese país, el Consejo de la Shura ha rechazado varias veces a tipificar como delito el acoso, porque oficialmente no es legal que las mujeres solas compartan espacio con hombres de diferente familia, y la actual ley aplica castigos leves que nunca superan un año de cárcel.
La justicia iraní quiere condenar a los responsables de una fiesta organizada por el ayuntamiento de Teherán para el día iraní de la mujer durante la que bailaron niñas ante un público mixto, informó la agencia Isna.

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